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Quito refuerza patrullajes y sanciones para prevenir nuevos incendios forestales.

Con el inicio de la temporada seca en Quito, marcada por menos lluvias, mayor radiación solar y fuertes vientos, el riesgo de incendios forestales vuelve a ser una preocupación urgente. En 2024, más de 2.200 hectáreas fueron consumidas por el fuego, y este año ya se han detectado focos en zonas como Churoloma, Quitumbe y Cruz Loma.


Ante este panorama, el Municipio capitalino y el Cuerpo de Bomberos de Quito han intensificado su estrategia preventiva desde marzo. Esta se basa en tres ejes clave: diagnóstico, prevención y respuesta rápida. La ciudad es especialmente vulnerable, ya que más del 60% de su territorio está cubierto por vegetación.


Bajo la campaña #JuntosContraElFuego, brigadas del Cuerpo de Bomberos, la Agencia Metropolitana de Control (AMC) y el Cuerpo de Agentes Metropolitanos han reforzado los patrullajes diarios en zonas de alto riesgo.


Entre el 3 y 4 de julio, se detectaron quemas ilegales en Churoloma, Quitumbe y Cruz Loma. En los dos primeros puntos se identificó a los responsables, y ya se han iniciado procesos sancionatorios. En Cruz Loma, aunque no hubo detenidos, los bomberos lograron controlar el incendio a tiempo.


En lo que va de 2025, la AMC ha iniciado 11 procesos por quemas no autorizadas. En todo 2024, hubo 96 casos sancionados. Las autoridades insisten en la corresponsabilidad de la ciudadanía para cuidar las zonas verdes que rodean la capital, como bosques, páramos y laderas.


Actualmente, existen 17 zonas identificadas como de alto riesgo, entre ellas Guangüiltagua, Chilibulo, Guápulo, El Panecillo y las laderas del Pichincha, donde la vegetación colinda directamente con zonas habitadas.


Según datos de 2024, el 43% de los incendios fueron provocados por quemas agrícolas, seguidos por incendios intencionales (30%), quema de basura (22%), fogatas mal apagadas (5%) y causas naturales (menos del 1%).


La Ordenanza Metropolitana 075 regula el uso del fuego y establece sanciones que pueden ir desde $1.150 hasta $35.250, dependiendo de la gravedad de la falta.


“El fuego no se apaga solo. Se apaga con planificación, compromiso y acción conjunta”, afirmó el comandante Esteban Cárdenas, jefe del Cuerpo de Bomberos de Quito.


👉 La vigilancia, la educación y las sanciones continuarán durante toda la época seca para proteger a Quito de una nueva ola de incendios forestales.

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